
Muy poco del cómic de culto Marshal Law se ha publicado en nuestro país, tan sólo dos números unitarios y la primera serie limitada. Pat Mills y Kevin O´ Neill han seguido sacando las aventuras del personaje con cuentagotas desde aquella mítica mini-serie inicial que publicaron en el sello Epic de la Marvel de los ochenta. A veces han tenido que hacerlo a través de crossovers tan insólitos como Marshal Law/ The Mask o Marshal Law/ Savage Dragon.
El tebeo es uno de lo mejores y más vitriólicos de su generación. En su interior se pueden encontrar grandes cantidades de desinformación, crítica social y mutilación del ideal superheróico clásico. Puro entretenimiento.
A pesar de su fragmentada publicación a base de mini-series parece que Pat Mills y Kevin O´ Neill no dejarán a su personaje en el limbo de los olvidados, pues Top Shelf ha anunciado para el año 2009 un Marshal Law omnibus de más de 500 páginas recopilando todas sus aventuras. Tanto sus autores (que han continuado las sangrientas peripecias del anti-héroe de San Futuro a través de libros salpicados de ilustraciones) como los fans nos lo pasamos demasiado bien como para descartarlo.
Entrevista realizada por Bruce Costa a Pat Mills y Kevin O´ Neill (25 nov. 1997) con motivo de la publicación de Marshal Law/ Mask, no recuerdo dónde la conseguí.
Pat Mills y Kevin O´Neill son excelentes personas (aunque no es lo que te imaginarías leyendo la locura que es Marshal Law. Mezclarlo con La Máscara lo convierte en algo aún más loco. Tuve el placer de conversar con ellos una mañana de noviembre en su casa de Inglaterra a través de internet.
Bruce Costa: con la muerte del cómic de superhéroes en los últimos años ¿no os parece ahora mucho más apropiada la propuesta de Marshal Law?.
Pat Mills: sí, estoy de acuerdo. Lamentablemente los superhéroes aún proliferan y la mayoría de lo que se publica no parece que tenga algo nuevo o interesante que decir (lo cuál es un poco frustrante al escribir Marshal Law). El sólo puede cazar personajes clásicos. Eso no significa que cuando tengamos cubiertos los principales arquetipos de héroes ya lo hayamos hecho todo. Al contrario, Law es un personaje primario que se puede incluir en un gran número de escenarios. Muchas de las ideas que inspiran el cómic nos vienen de fuera del campo de los superhéroes. Por ejemplo, nos inspiramos en películas como "Victor o Victoria" y cosas así. Y usamos esa base para crear una historia de Marshal Law, construyendo a los superhéroes a su alrededor en vez de decir: "Oh, bien, quizá deberíamos echar un vistazo a la Liga de la Justicia". No operamos de esa forma. Creo que si lo hiciésemos así el personaje se convertiría en una parodia. Law iría cazando personajes estereotipificados y se acabaría. La gente diría que ese es el final del personaje. Pero Law no es así. Creo que tiene mucha más energía.
Kevin O´Neill: sí, pienso que Law tiene una labor mítica, hemos establecido una gran muestra de pandillas de superhéroes con varios tipos de habilidades . Pero como Pat ha señalado, si nosotros trabajásemos con una lista, sería una relativamente pequeña de superhéroes primarios. La habríamos agotado hace un tiempo. Si coges personajes más modernos observarás que tienen cimientos ofensivamente más pobres que los prototipos más antiguos.

Costa (riéndose): así que no sólo yo me fijé en eso. Leer Mask/ Marshal Law me recuerda qué agradable es el que Law posea cierta inconsciencia para infringir marcas registradas. Quiero decir, cada mes las estanterías están inundadas con testosterona y látex y cuero y armas y pechos... ¡y es refrescante encontrar un cómic lleno de testosterona y cuero y armas!.
(O´Neill y Pat Mills ríen).
Mills: pero al mismo tiempo, lo primero que hacemos es echar un vistazo a las razones de por qué la gente lee cómic superheróico. Siendo un poco cuidadosos con lo que voy a decir... es sobre tener y no tener poder. Claramente la gente se siente invencible leyendo cómics. Es impactante. Bajando a otro nivel más simple, quizá vivas en un barrio amenazador, seas jóven y leas sobre este tipo que puede pelear con los matones locales y tiene una vida de fantasía más interesante que la tuya. Así que entiendo el valor actual de los héroes. Y pienso que esa idea de no-poder está relacionada con Marshal Law. No es tan antipático como a veces se muestra hacia los superhéroes. Al contrario, creo que es un verdadero pro-héroe. Pero me gusta pensar que es un pro-héroe sincero, en oposición a la otra mierda. Aquí hay un chico que aborrece una parte de sí mismo, y eso lo convierte en su alter-ego Marshal Law. Pero su otra parte está llena de compasión hacia la gente que han sido héroes, y por eso trabaja en un hospital de forma obsesiva. Obviamente hay un conflicto entre los dos aspectos de su personalidad. Pienso que es aquí donde difiere de la parodia, la cuál sólo busca la risa fácil. Quiero decir, queremos la risa fácil en Marshal Law (ríe), pero también queremos mostrar algo de humanidad en el cómic y un reconocimiento de la necesidad del personaje. La gente tiene necesidad de héroes y creo que la cosecha actual es, en ocasiones, un poco sombría. Creo que Law sirve para muchas de las propuestas al uso, poniendo el ojo crítico en algunos aspectos del género. ¡No es que vayamos a mejorarlo!. (Ríe). ¡Sino que lo vamos a empeorar!.
O´Neill: hay un intersante cambio de polaridad en la forma en que se nos presentan estos héroes. Actualmente casi ninguno de ellos tiene un identidad secreta. Se tiende a que los personajes vivan disfrazados, encontrando problemas y haciendo algo superheróico durante todo el tiempo. Esto hace que todo sea hiperactivo, lo que seguramente es un reflejo del lector. La gente no se molesta en pensar (como se hacía antes) en Clark Kent esperando para entrar en acción. Este fenómeno ha dado paso a un paradigma terrible. No se tiene a nadie a quién recurrir para soportar la fantasía de Superman. Mucha gente pensará que identificarse con Clark Kent no es lo correcto, pero es que nadie puede identificarse todo el tiempo con Superman, no a menos que se estén comiendo muchos filetes cargados con esteroides en América. Todos los personajes son fuertemente superficiales. ¡Por eso Marshal Lasw es el más serio de todos pero es también el más divertido!.
Mills: mucho, eso se hace evidente en Mask/ Marshal Law. No nos sentamos y dijimos: "vamos a hacer Marshal Law contra la Máscara". Pensamos en las oportunidades que la Máscara nos daba para explorar el universo de Marshal Law, haciendo con todo ello una historia. Y particularmente la Máscara nos daba grandes posibilidades. La Máscara es una llave al subconsciente. Se puede tratar de muchas formas. Tenemos un personaje (El Durmiente) que queríamos hacer volver desde ¿cuánto hace, Kev, doce, trece años?.
O´Neill: creo que unos cuantos.
Mills: así, usando la Máscara como vehículo, o más bien usándola como un recurso para satirizar superhéroes, la parodia se queda en un segundo plano. Por ejemplo, al final del primer número hay algo que me entusiasmó. El Ojo en el Cielo que alerta a Marshal de que tiene que volver a casa es ignorado mientras "pelea" con su última novia. Entonces aparecen nuevos mensajes en el cielo: "más dinero" y cosas así. Finalmente aparece: "El Durmiente está vivo". Marshal aparta a su novia (justo cuando estaban en la posición más cómoda) y dice "¡tengo que volver!". El Ojo en el Cielo parodia todos esos métodos de comunicación maravillosamente arcaicos de los años de La Edad de Oro de los Superhéroes. Pero no buscábamos reirnos de ello, sino que nos salió de forma natural. Esa es seguramnte nuestra fuerza, que no intentamos arrancar la médula a las cosas o rendirlas homenaje. Vienen de forma natural y así es cuando nos salen mejor.

Costa: para los nuevos lectores, ¿qué es Marshal Law?.
O´Neill: es un antiguo super-soldado de los E.E.U.U. que luchó en la Guerra de América Central (La Zona). Al regresar los soldados del conflicto montan bandas en la Costa Oeste, de forma similar a lo que hicieron los chicos de las Fuerzas Aéreas al formar Los Angeles del Infierno al acabar la Segunda Guerra Mundial. Law, a causa de su identidad anterior, es nombrado policía con sus propios métodos (un vigilante autorizado) por el comisario McGlande de San Futuro (el San Francisco futurista). Opera al margen de la fuerza policial normal controlando a las bandas de superhéroes. Yo creo que es así ¿no, Pat?. Sin entrar en detalles más concretos...
Mills: maravillosamente exacto, creo. Agradablemente aplastante.
Costa: ¿podéis anticipar una sinopsis incompleta (para mantener el suspense) de la historia Mask/ Marshal Law?.
Mills: te adelantaré algo, pero Kev, si suelto demasiado, córtame. Todo comienza cuando Marshal Law va a a dejar de ser un cazador de superhéroes. Está harto y ha dejado de lado toda la mierda relacionada con estos. Creo que es una de las escenas más gratificantes de Marshal desde hace mucho tiempo, porque tenemos a un tipo que ya no odia a los superhéroes. Todos nuestros lectores exclamarán: ¡oh, no!, ¡ya no va a pasar nada si él no los odia!". Me temo que es al revés, ahora el personaje se inclina más a realizar actos horribles. Está golpeando a los superhéroes y piensa que ya no es divertido. "Más papeleo, más sangre en mis botas....!" Tiene la intención de dejarlo. Ha encontrado una superheroína que quiere hacerse cargo del trabajo. Mientras tanto, la sede científica S.H.O.C.C. (Superhéroes Operación Comando y Control) ha encontrado un misterioso artefacto: La Máscara. Los científicos descubren que tiene un extraño poder psíquico, la habilidad de cambiar la realidad. Así que por razones bien conocidas por todos y en larga tradición de científicos locos...
Costa (riendo).
Mills: ...deciden que la persona ideal con la que usar el objeto es el Durmiente, el personaje que está comatoso en la bóveda de S.H.O.C.C. desde hace trece años. De hecho, que sea el superhéroe más peligroso y letal de toda América no los desanima, ya que piensan: "no hay problema, tenemos dos dispositivos de seguridad. Nos hemos anticipado a cada situación peligrosa. Sabemos que no va a haber ningún problema aquí. Si las cosas se salen de madre, ya contábamos con ello." Y todos decimos en ese punto: Oh, Dios, ¿qué pasa con esta gente?". Ya sabes, así es la ciencia a lo largo de la historia ¿no?. La bomba atómica, los científicos la fastidiaron. Así que tenemos a la Máscara con un tratamiento un poco diferente. La tratamos más como si fuera un objeto científico. Nos fijamos en el proceso de unión de la Máscara con la cara del Durmiente. Todo resulta muy grotesco y tienen lugar metamorfosis horrorosas mientras la Máscara sondea la psique de Dany (El Durmiente). Quiero decir, la mente de este tipo es una enorme cloaca, atormentada por una infancia disfuncional.
O´Neill: al ponerse La Máscara se incrementa su inestabilidad. Rompe sus ataduras e inmediatamente se activan los mecanismos de seguridad. Le bombardean con prozac...
Mills: así tienes esa extraña Máscara de enorme sonrisa...
Costa: me encanta, ¡la clásica sonrisa prozac!. Me gustó tanto que casi recorto la viñeta y se la envío a todos los hospitales del país. Hubiera sido bonito.
Mills (riendo).
O´Neill (riendo): parece más chula en verde, ¿verdad?.
Mills: después de esto, los científicos deciden hacer al Durmiente una craneotomía completa.
O´Neill: sí, lo bueno de la Máscara es que nos permite aventurarnos en hacer cosas que de otra forma no podríamos como decapitar al personaje principal. Normalmente el lector no se espera verlo caminar por ahí unas cuantas viñetas después, pero La Máscara nos da la oportunidad.
Costa: fue divertido trabajar con el personaje.
Mills: creo que nos lo pasamos bien. Hicimos cosas con Marshal Law que no habíamos hecho antes. Cosas que podríamos describir como algo cercano a la magia. Porque la Máscara no arrastra un mito complejo y no teníamos a nuestro editor, Scott Allie, diciéndonos qué podíamos hacer. Es un arquetipo muy manejable, nos dio más libertad creativa que si hubiésemos trabajado con un personaje de DC. No tiene una larga historia detrás y por eso fue más fácil trabajar con él.
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